por Alejandro Romero (*)
Aquel 16 de junio el cielo de Buenos Aires fue surcado por un grupo de aviones que como negras cruces anunciaban cual sería el destino de mas de 300 personas que en esos momentos transitaban la Plaza de Mayo y sus alrededores; sin embargo los transeúntes de ese paseo público miraron con inocente asombro el derrotero de aquellas maquinas, sin sospechar jamás que en el interior de las mismas anidaba la muerte presta a estallar sobre ellos.
Las bombas cayeron por doquier transformando a la histórica plaza en una especie de Guernica americano y sus esquirlas y fuego prendieron autos, ómnibus repletos de hombres, mujeres y niños que a esas horas estaban allí.
La idea era matar al Presidente de la Nación, pero tambien a todo aquello que fuera pueblo, ese mismo que con su voto masivo había legitimado su mandato.
Fue la primera gran muestra de lo que las fuerzas oligárquicas, con el apoyo de la casta militar, serían capaces de hacer si su feudo intocable fuese amenazado.
Tras aquel primer cobarde intento de genocidio, al poco tiempo volvieron a la carga y a partir de allí se sucedieron; tal como lo muestra la historia, una serie inacabable matanzas, persecuciones y puniciones contra el pueblo argentino, que siempre estuvo indefenso de sus mas atroces procederes y que coronaron, como todos sabemos, en el golpe militar de 1976; el cual fue el perfeccionamiento de la barbarie; sumatoria de todo lo cual hoy sufrimos sus consecuencias.
Sin embargo, aun después de todo, hay unos cuantos sectores de nuestra sociedad que reivindican o apuestan a este tipo de acciones, como si lo sucedido a lo largo de mas de medio siglo no fuera suficiente. Aun creen esos sectores, que el pueblo, y más si pertenecen al sector humilde, no merece estar mejor ni acceder a la igualdad social para una mejor calidad de vida.
Creen y están convencidos que hay segmentos sociales que son sagrados y que el resto son sus súbditos a los cuales solo les deben tocar las migajas de su riqueza las que deben ser aceptadas como una piadosa dadiva del amo que ordena y a quien se le debe rendir pleitesía.
Ese pensamiento, que aun hoy rige a muchos sectores poderosos de nuestra sociedad,y fue el que iluminó y dio rienda suelta a aquel bombardeo del junio del ¨55 donde las victimas fueron las de siempre y que aun hoy, como una sumatoria de crímenes que se produjeron con el correr de los años, están impunes.
(*) Periodista
LA VENGANZA DE LA MANZANA ...
La querida y siempre presente, a pesar de la lejanía entre países de residencia, Alicia Partnoy, ex detenida desaparecida, escribió con este título el siguiente texto. Su contenido y contundencia hace que necesariamente sea el título de este blog.
"Me arrojaron como piedra, yuyo, yerba mala; separada, la manzana podrida, subversiva.
Pero ahora fermentan las manzanas restantes, es decir, vienen fermentando desde antes de que a mi me sacaran del cajon.
Pero ahora, caterva de milicos y oligarcas, preparense para morir borrachos, empachados, incurablemente intoxicados, sumergidos hasta las orejas en el dulce jugo de la Gran Sidra Nacional"
"Me arrojaron como piedra, yuyo, yerba mala; separada, la manzana podrida, subversiva.
Pero ahora fermentan las manzanas restantes, es decir, vienen fermentando desde antes de que a mi me sacaran del cajon.
Pero ahora, caterva de milicos y oligarcas, preparense para morir borrachos, empachados, incurablemente intoxicados, sumergidos hasta las orejas en el dulce jugo de la Gran Sidra Nacional"
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Datos personales

- Chiquito
- Bahía Blanca, Buenos Aires, Argentina
- Ex Detenido Desaparecido - Familiar de Asesinados por la Dictadura - Militante de DDHH - Secretario General Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Bahía Blanca - Programa Fortalecimiento Institucional 2009/2011- Responsable del Centro de Referencia de Bahía Blanca de la Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Personas Desaparecidas
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